El año pasado abrí una cuenta bancaria en un país nuevo.


Pasaporte. Factura de servicios. Comprobante de domicilio. Carta de empleo. Número de impuestos. Tres visitas a la sucursal. Dos solicitudes rechazadas porque un documento tenía el formato incorrecto. Seis semanas de idas y vueltas antes de poder realizar una sola transacción.
Y todo ese tiempo seguí pensando — ya he hecho todo esto antes. Varias veces. En varios países. Para varias instituciones. Cada una de ellas me trató como si nunca hubiera demostrado nada
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado