Si algún día te entra el sentimiento de que eres tonto, acuérdate del tío que se gastó 18.300 dólares en absolutamente nada.


El artista italiano Salvatore Garau consiguió vender "Io sono" ("Yo soy"), una escultura totalmente invisible formada, según él mismo, por aire, vacío y energía espiritual. La subasta tuvo lugar en Art-Rite, en Milán, y sí... hubo alguien que realmente pagó por ella.
La pieza no tiene cuerpo físico, no se puede palpar ni tampoco contemplar. El comprador se limitó a recibir un certificado de autenticidad y una indicación cuanto menos curiosa: reservar un hueco vacío de 1,5 x 1,5 metros en su domicilio para "colocar" la obra.
Garau salió en defensa de su creación argumentando que el vacío no equivale a ausencia, sino a una manifestación de presencia en estado puro. Mientras unos lo aplauden como arte conceptual de primer nivel, otros lo ven como el timo más elegante de los tiempos modernos.
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado