Muchas personas enfrentan ruidos provenientes del vecino de arriba, y la comunicación no funciona. De repente, se me ocurrió un método muy ingenioso: pagar cada mes para que el vecino de arriba le cause ruido, para que vea cómo se siente.


Si en el tren de alta velocidad o en el cine alguien patea el asiento, entonces negocia con la persona detrás de su asiento para que le preste el asiento, y así patearle el asiento para que colapse.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios