12 de junio de 2026: SpaceX debuta en Nasdaq bajo el ticker SPCX, completando la mayor salida a bolsa de la historia, al recaudar aproximadamente 75 000 millones de dólares con acciones a 135 dólares cada una, lo que sitúa la valoración de la compañía en torno a 1,77 billones de dólares. En su primer día, el valor subió más de un 19 % y cerró en 160,95 dólares. En los días siguientes, los inversores minoristas acudieron en masa a SPCX: durante su primera semana, las compras netas minoristas alcanzaron los 405 millones de dólares, superando los flujos netos combinados de los "Siete Magníficos" gigantes tecnológicos de EE. UU. El 16 de junio, la acción marcó un máximo histórico de 225,64 dólares, elevando la capitalización bursátil de SpaceX cerca de los 3 billones.
Sin embargo, la celebración duró menos de una semana. A partir del 18 de junio, SPCX encadenó tres sesiones consecutivas a la baja, con una caída del 16 % en una sola jornada el 22 de junio, cerrando en 154,60 dólares. Desde su máximo, la acción perdió más del 31 %, lo que supuso una destrucción de valor de mercado de unos 600 000 millones de dólares en apenas tres días de negociación. Para el 23 de junio, SPCX ya cotizaba por debajo del precio de cierre del día de su salida a bolsa, dejando en pérdidas a casi todos los inversores que compraron en máximos.
¿Por qué esta "mayor IPO de la historia" experimentó un retroceso tan rápido en solo dos semanas? Para los tenedores de SPCX, ¿se trata solo de una corrección emocional a corto plazo o estamos ante el inicio de una reevaluación fundamental? Analicemos la lógica subyacente de este descenso a través de cuatro factores: estructura de lock-up, presión por emisión de bonos, discrepancias en la valoración y fundamentos del negocio.
¿Por qué SPCX devolvió la mayor parte de las ganancias en dos semanas?
La doble cara de la liquidez: un free float ultrarreducido amplifica la volatilidad
El espectacular ascenso y posterior desplome del precio de SPCX tienen un origen común: un free float extremadamente limitado. Actualmente, solo alrededor del 4,2 % de las acciones de SpaceX están disponibles para negociación pública. Esta escasez magnifica la presión compradora durante las subidas, ya que los flujos concentrados de minoristas e institucionales impulsaron rápidamente la cotización hasta 225 dólares. Por el contrario, el mismo vacío de liquidez provoca que cualquier presión vendedora, por pequeña que sea, genere caídas bruscas. SPCX registró una variación de casi el 30 % en solo cuatro días, algo inusual en una compañía valorada en billones.
Emisión de bonos por 20 000 millones: el mercado interpreta el "cash burn" como señal de alerta
Uno de los catalizadores inmediatos de la reciente corrección fue el anuncio de SpaceX de su primera emisión de bonos con grado de inversión, con el objetivo de captar al menos 20 000 millones de dólares. Los fondos se destinarán principalmente a amortizar préstamos puente con vencimiento en 2027 y a financiar nuevas iniciativas de IA.
La reacción del mercado fue negativa: que una empresa recién salida a bolsa con 75 000 millones recaudados lance una emisión de bonos por 20 000 millones se percibió como síntoma de tensión en el flujo de caja. En 2025, la división de IA de SpaceX tuvo un flujo de caja operativo negativo de 6 400 millones, con ingresos de solo 3 200 millones. En el primer trimestre de 2026, la compañía invirtió otros 7 700 millones en capex de IA. Sin rentabilidad bajo GAAP (pérdida neta de 4 940 millones en 2025 y una previsión de 8 920 millones en 2026), la financiación masiva vía bonos despertó dudas sobre la salud financiera de SpaceX.
Cuenta atrás del lock-up: el shock de oferta anticipado ya está descontado
El periodo de lock-up es otro factor clave que pesa sobre SPCX. La estructura de lock-up de SpaceX es compleja: la primera ventana para ventas de insiders se abriría entre finales de julio y la publicación de resultados de agosto, desbloqueando cerca del 20 % de las acciones. Si SPCX cotiza por encima de 175,50 dólares durante cinco sesiones consecutivas, se podría desbloquear anticipadamente un 10 % adicional. Aproximadamente el 7 % se desbloqueará en torno al 21 de agosto y al 10 de septiembre, respectivamente. Para principios de septiembre, hasta el 44 % de las acciones de SpaceX podrían ser elegibles para su venta. El lock-up estándar de 180 días expira a mediados de diciembre de 2026. Elon Musk y los accionistas principales mantienen parte de sus títulos bloqueados hasta junio de 2027.
Según estrategas de 22V Research, estos desbloqueos podrían multiplicar por nueve el free float de SPCX. Aunque la inclusión en índices (como Nasdaq 100 o MSCI) podría atraer compras pasivas, la expectativa de un fuerte aumento de la oferta ya se refleja en el precio: el mercado descuenta el shock de oferta que se producirá en los próximos meses.
Debate sobre la valoración: ¿Vale SpaceX 1,77 billones de dólares?
La controversia sobre la valoración de SPCX no tiene precedentes en Wall Street. El precio de salida a bolsa de 135 dólares implicaba una valoración de 1,77 billones; incluso tras la fuerte corrección, el cierre del 22 de junio en 154,60 dólares sigue valorando SpaceX en unos 2,03 billones.
Los alcistas defienden que SpaceX es un caso único de "Espacio + Internet + IA". Pierre Ferragu, de New Street, fijó un objetivo a 12 meses de 165 dólares; Wolfe Research le asignó un objetivo de 175 y recomendación de "sobreponderar"; Arete Research elevó su objetivo a 401 dólares el 18 de junio. Según la recopilación de S&P Global de cinco analistas, el consenso es "Comprar", con un precio objetivo medio de 164 dólares.
Los bajistas son igual de contundentes. Nicolas Owens, de Morningstar, valora SpaceX en solo 780 000 millones, un 55 % por debajo de la valoración de la IPO. Señala que 1,77 billones implica "un ratio precio/ventas de 67x, el triple que Nvidia según el último ejercicio fiscal y rating bursátil". CFRA recomendó "Vender" y fijó un objetivo de 115 dólares el día de la salida a bolsa. KeyBanc emitió un rating "neutral" el 22 de junio, señalando que "aunque SpaceX seguirá siendo líder en lanzamientos espaciales, la mayor parte del valor a largo plazo ya está recogido en el precio". Algunas firmas han situado sus objetivos entre 21 y 28 dólares. El rango extremo, de 63 a 401 dólares, pone de manifiesto la elevada incertidumbre sobre la valoración actual.
Incluso tras la corrección, el ratio precio/ventas de SPCX supera las 90 veces, frente a unas 3,7 veces del S&P 500. Para una empresa con 18 700 millones de ingresos en 2025 y una pérdida neta GAAP de 4 900 millones, el mercado paga claramente una prima enorme por el crecimiento futuro, o más bien, por la "prima Musk".
La realidad tras las tres vías de crecimiento
Para entender la valoración de SPCX, es necesario analizar su estructura de negocio. La lógica de mercado no se basa en un solo modelo, sino en tres narrativas superpuestas.
Starlink: el activo principal, anclado en modelos de valoración tradicionales
Starlink es actualmente la única división rentable de SpaceX. En el primer trimestre de 2026, generó unos 3 300 millones de ingresos, el 69 % del total de 4 700 millones de SpaceX. Registró 1 190 millones de beneficio operativo, con un margen del 63 %. En marzo de 2026, Starlink contaba con unos 9 600 satélites en órbita, 10,3 millones de suscriptores y cobertura en 164 países o mercados.
Las previsiones del sector apuntan a que los ingresos anuales de Starlink en 2026 crecerán cerca de un 80 %, hasta 18 700 millones, lo que supondría el 79 % del total de SpaceX. Sin embargo, existen riesgos: el ingreso mensual medio por usuario de Starlink ha caído de 99 dólares en 2023 a unos 66 en el primer trimestre de 2026. La clave será si esta estrategia de "crecimiento vía recortes de precio" puede sostener el valor a largo plazo.
Servicios de lanzamiento: líder de mercado, pero con márgenes reducidos
La división espacial de SpaceX, líder mundial en lanzamientos de cohetes, registró unos ingresos de 619 millones en el primer trimestre de 2026 y 4 100 millones en todo 2025. Esta división perdió 657 millones en 2025. Aunque los lanzamientos son el pilar de la marca y la ventaja estratégica de SpaceX, su aportación financiera está lejos de justificar una valoración de billones.
IA y computación: la tercera curva de crecimiento emergente
La IA representa el componente más imaginativo (y más incierto) de la valoración de SpaceX. En 2025, la división de IA perdió 6 400 millones. Pero SpaceX está transformando su centro de datos Colossus AI de centro de costes a motor de ingresos. El 22 de junio, SpaceX anunció un contrato de computación por 6 300 millones con la startup de IA open source Reflection AI, que pagará 150 millones mensuales desde el 1 de julio de 2026 hasta 2029. Anteriormente, SpaceX alquiló Colossus 1 a Anthropic, ingresando 1 250 millones al mes.
Estos acuerdos de computación en IA están generando una nueva fuente de ingresos recurrentes para SpaceX. Anualizados, los contratos con Anthropic y Reflection por sí solos podrían aportar flujos sustanciales. El reto: el alquiler de computación para IA es un mercado muy competitivo, y está por ver si SpaceX podrá mantener poder de fijación de precios y fidelidad de clientes.
Cómo participar en SPCX a través de Gate
Los usuarios de Gate pueden operar acciones de SPCX directamente desde la "Zona de Acciones" de la plataforma, accediendo a Gate App - TradFi - Stocks - Buscar SPCX. Esta zona permite operar contra USDT, con una compra mínima de 0,01 acciones, reduciendo la barrera de entrada. Previamente, SPCX fue el primer proyecto "Direct IPO" de Gate, con acciones asignadas a los usuarios participantes, que pueden negociarse libremente tras la cotización, sin periodo de lock-up. Gate también ofrece contratos perpetuos SPCXUSDT (hasta 50x de apalancamiento) y productos ETF apalancados 3x largos/cortos, permitiendo a los usuarios elegir la herramienta que mejor se adapte a su perfil de riesgo.
Conclusión
La caída de SPCX de 225,64 a 154,60 dólares en solo dos semanas parece un "pullback" de manual tras la salida a bolsa, pero bajo la superficie confluyen múltiples factores estructurales: el efecto amplificador de volatilidad de un free float reducido, las dudas sobre el flujo de caja tras la emisión de bonos por 20 000 millones, el shock de oferta anticipado por los vencimientos de lock-up y la intensa batalla alcista-bajista en el rango de valoración de 1,77 a 2 billones.
En el fondo, la rentabilidad de Starlink, los nuevos ingresos recurrentes de la computación IA y el monopolio de SpaceX en lanzamientos espaciales son los pilares del valor a largo plazo. Desde el punto de vista de valoración, incluso tras una corrección del 31 %, el ratio precio/ventas de SPCX sigue por encima de 90x, con pérdidas GAAP previstas hasta 2026. La enorme distancia entre el valor razonable de 780 000 millones estimado por Morningstar y la capitalización actual de 2 billones refleja la incertidumbre: si esta corrección es una "oportunidad de oro" o el inicio de un ajuste de valoración aún está por ver.
Para los inversores, es esencial comprender que SPCX no es una "acción ordinaria". Es el vehículo definitivo del "concepto Musk" en los mercados públicos, con un precio que refleja una prima significativa por fundador, narrativa y escasez. Las variables clave a vigilar en los próximos trimestres serán los vencimientos de lock-up, el avance de la emisión de bonos, la evolución del ARPU de Starlink y la ejecución de los contratos de computación IA. Ya sea operando spot, acciones tokenizadas o contratos perpetuos, la gestión del riesgo debe ser prioritaria: en un valor con solo un 4 % de free float y una volatilidad del 30 % en dos semanas, cualquier descuido en la gestión de posiciones puede resultar muy costoso.




