Según informes, más de 100.000 empleos ya han sido reemplazados, al menos en parte, por la IA en Estados Unidos. Los estadounidenses se preocupan por lo que está pasando: la mitad de la población se siente más preocupada que emocionada por el mayor uso de esta tecnología.
Conclusiones clave:
La tecnología de inteligencia artificial (AI) se está integrando cada vez más en la vida de los ciudadanos estadounidenses. Aun así, no todos comparten el mismo entusiasmo por esta adopción, especialmente en lo que respecta a sus efectos en el mercado laboral.
Si bien no hay cifras oficiales, la Alliance for Secure AI, una organización que busca educar al público sobre las implicaciones de la IA, estima que 110.348 empleos han sido reemplazados desde enero de 2025 debido a esta tecnología revolucionaria.

Uno de los últimos anuncios de despidos que se mencionó incluye el último recorte de 30K de Oracle y los recientes despidos de Meta en California, ambos informados como vinculados al aumento del gasto en IA y a la necesidad de optimizar y recortar gastos a medida que el sector tecnológico cambia.
Aun así, mientras se desarrolla este giro, los estadounidenses siguen mostrándose tibios sobre el impacto de la IA tanto en su vida diaria como en el entorno laboral. Según Pew Research, el 50% de todos los estadounidenses estaban más preocupados que entusiasmados por la implementación de la IA en su vida cotidiana.
De la misma manera, la encuesta reportó una preocupación creciente por la influencia que la tecnología de IA tendrá sobre la forma en que las personas realizan sus trabajos. En este sentido, el 36% cree que la IA perjudicará la manera en que la gente hace sus empleos, mientras que el 27% se mostró igualmente positivo y negativo sobre el tema.
A medida que se desarrolla la situación, los líderes de la industria ya están preparando propuestas para proteger el bienestar social de Estados Unidos a medida que la industria se vuelve menos intensiva en mano de obra y más enfocada en la IA. Sam Altman, de OpenAI, propuso recientemente un nuevo acuerdo de IA que gravaría los ingresos vinculados a la IA en lugar del trabajo, y ofrecería a cada ciudadano una participación en un fondo de riqueza respaldado por la IA.
El ex candidato presidencial Andrew Yang y el cofundador de Anthropic, Dario Amodei, comparten puntos de vista similares sobre el tema, proponiendo gravar los ingresos por IA para financiar el bienestar público.