Mensaje de Gate News, 16 de abril — Seis coautores, incluido el cofundador de Casa, Jameson Lopp, dieron a conocer BIP-361, una propuesta preliminar presentada en febrero para abordar los riesgos de la computación cuántica congelando aproximadamente 1.7 millones de bitcoins tempranos almacenados en direcciones en formato pay-to-public-key (P2PK), que emplean estructuras de seguridad más débiles que los estándares modernos.
Bajo la propuesta, a los usuarios se les daría una ventana de 3 a 5 años para migrar sus monedas a direcciones más seguras. Después de un cierto plazo, las transferencias desde direcciones heredadas quedarían bloqueadas y, aproximadamente cinco años más tarde, el esquema de firmas original dejaría de reconocerse como válido, lo que, en la práctica, dejaría las monedas restantes inutilizables. Cualquier moneda no migrada dentro del periodo quedaría congelada de forma permanente. Los impulsores sostienen que asegurar de manera preventiva las tenencias tempranas de Bitcoin vulnerables podría minimizar la erosión de la confianza en la red y el impacto en el mercado si las computadoras cuánticas llegaran a amenazar las tenencias heredadas.
La reacción de la comunidad ha sido mixta. El fundador de TFTC, Marty Bent, calificó la propuesta de “ridícula” el 15 de abril, mientras que Phil Geiger de Metaplanet argumentó que no hace falta una intervención artificial dado el margen de migración de varios años disponible. El investigador de CryptoStaax, StacksJ, enfatizó que BIP-361 sigue siendo un borrador que requiere consenso entre desarrolladores, mineros y usuarios antes de su implementación.
Related News