Bitcoin retrocedió desde 63.150 dólares hacia 62.800 dólares después de que el Índice de Precios al Productor de mayo (PPI) llegara más caliente de lo esperado, con una inflación general del 6,5%, por encima del 6,4% pronosticado y del nivel más alto desde noviembre de 2022. El movimiento reflejó la sensibilidad de los operadores a los datos de inflación: unas presiones de precios más fuertes elevan las expectativas de una política monetaria más restrictiva de la Reserva Federal.
Los ETF spot de Bitcoin registraron salidas netas totales de 214 millones de dólares tras la publicación. Según datos de Polymarket, las probabilidades de una subida de tasas de la Reserva Federal en 2026 subieron a cerca del 51% después del informe del PPI, un cambio respecto a las expectativas anteriores de posibles recortes de tasas este año.