Según entrevistas recientes en medios, los ejecutivos de CoreWeave (CRWV-US) afirmaron que la limitación clave para la expansión de la infraestructura de IA se ha desplazado de la disponibilidad de chips a la infraestructura física de energía para centros de datos. El cofundador y Chief Development Officer de CoreWeave, Brannin McBee, señaló que el “powered shell” —edificios de centros de datos completados con configuración de energía— es el cuello de botella crítico, y no los chips de GPU ni la memoria HBM.
La empresa indicó que, a medida que se acelera la adopción de agentes de IA, la demanda de recursos de CPU y memoria está aumentando en relación con la demanda de GPU. CoreWeave opera 49 sitios a nivel global y genera más del 98% de los ingresos con clientes contratistas. La compañía ya completó la validación de la plataforma Vera Rubin de Nvidia y espera que las entregas de servidores comiencen en la segunda mitad de 2026, con una puesta en producción a gran escala que se intensificará durante 2027.