Según la división de investigación de Deutsche Bank, el 20 de junio la demanda impulsada por inteligencia artificial de memoria de alto ancho de banda (HBM) está creando una escasez semiconductora sin precedentes que amenaza la estabilidad macroeconómica en general. El banco advirtió que los chips de memoria han evolucionado de materias primas cíclicas tradicionales a variables macroeconómicas críticas que afectan la inflación y los beneficios corporativos, con efectos que se extienden más allá de la industria de los semiconductores.
Los precios de los contratos de memoria se están disparando: los precios estándar de DRAM se espera que suban 58-63% en el 2T de 2026, mientras que los contratos de memoria NAND flash avanzan 70-75%, según TrendForce. Deutsche Bank estima que los ingresos de la electrónica de consumo caerán 15% en 2026, mientras que los precios de los vehículos aumentarán entre 150 y 600 dólares debido a las presiones de costos de la DRAM. Se proyecta que la demanda de HBM crezca a una tasa anual compuesta de 40% hasta 2030, pero la expansión de la oferta de nuevas fundiciones no se espera hasta 2027.