En su carta abierta de 12 páginas dirigida a la presidenta de la SEC, Paul Atkins, la senadora demócrata estadounidense Elizabeth Warren instó a la agencia a detener la IPO de SpaceX, que está prevista para lanzarse en menos de 24 horas. Warren no cuestionó la tecnología de cohetes de SpaceX ni las capacidades de Starlink, sino que puso en duda la estructura de la IPO y el marco de valoración.
La IPO de SpaceX tiene un precio de 135 USD por acción, con una valoración estimada de 1,75–2 billones de dólares, lo que la convierte en una de las mayores IPO de la historia de Estados Unidos y apunta a 75 mil millones de dólares en fondos recaudados. Sin embargo, con unos ingresos de 2025 de aproximadamente 18,7 mil millones de dólares, la relación precio-ventas de SpaceX se sitúa cerca de 100x, muy por encima de gigantes de la IA como OpenAI (34x) y Anthropic (21x). Warren también señaló riesgos derivados de nuevas normas de inclusión en índices que podrían desencadenar compras de fondos pasivos por valor de 150–300 mil millones de dólares, lo que potencialmente obligaría a los titulares de ahorros para el retiro a adquirir acciones de forma indirecta sin una evaluación activa de los méritos de la inversión.