Del 11-04-2026 18:30 al 11-04-2026 18:45 (UTC), el rendimiento de ETH en 15 minutos registró +1.44%, con un rango de precio de 2263.12 a 2312.65 USDT, y una amplitud del 2.19%. Tras un impulso alcista con aumento de volumen en el corto plazo, la atención del mercado se elevó rápidamente y la volatilidad se intensificó de forma notable.
El principal impulsor de esta anomalía es una fuerte reversión de los flujos de fondos de los ETF y una sincronización del “cruce” de liquidaciones de cortos en el mercado de derivados. En detalle, el 10 de abril el ETF spot de ETH registró una entrada neta de 114 millones de dólares: el mayor nivel diario en tres meses. Varias instituciones repusieron posiciones de manera simultánea; además, sumado a que algunos grandes tenedores históricos incrementaron activamente sus compras en cadena, se sentaron de antemano las bases para un rebote en el mercado spot. Al mismo tiempo, el financiamiento (funding rate) en el mercado de derivados se mantuvo continuamente en terreno negativo y las posiciones cortas, por su lado, detuvieron pérdidas de forma pasiva; después de las 18:30, el monto de cortos liquidados en el corto plazo fue 2.24 veces mayor que el de largos, lo que elevó el precio de manera pasiva. La “compresión de los cortos” se convirtió en la fuerza motriz central del alza.
Además, durante el periodo de la anomalía, el número de transferencias de gran monto en DEX y en la cadena se amplificó de manera sincronizada; el consumo de Gas en la cadena aumentó, lo que indica que los fondos activos entraron con fuerza y, en consecuencia, amplificaron la liquidez de todo el mercado. La reducción previa de posiciones de “grandes ballenas” y la postura de espera de los minoristas debilitaron la estructura del mercado de forma paulatina; el repentino “encuentro” entre los flujos de fondos del ETF y el comportamiento de los grandes tenedores aceleró el desequilibrio puntual entre oferta y demanda, dando lugar a un arrastre concentrado. La interacción multidimensional entre el mercado spot y los derivados, y entre fondos de instituciones y en cadena, incrementó la magnitud de esta anomalía.
En la actualidad, el riesgo de volatilidad estructural de ETH aún limita al mercado. La actividad de trading de las ballenas se encuentra en mínimos de muchos años; la postura de “espera” del capital principal no disminuye, y la tendencia general de liquidez de los ETF no se ha revertido por completo. En el futuro, si vuelven a aparecer salidas de fondos o si la actividad en cadena no se recupera de manera evidente, el precio podría enfrentar presión de retroceso. A corto plazo, es necesario prestar atención a indicadores clave como el flujo neto de los ETF, el comportamiento de los fondos en cadena y el funding rate en derivados, además del efecto de derrame de las perturbaciones macro externas, para prevenir correcciones abruptas y escenarios de alta volatilidad; se recomienda mantenerse atento a la evolución de la cotización en tiempo real.