De acuerdo con CNBC, el dominio del motor de búsqueda de Google enfrenta una presión cada vez mayor en la era de la IA, mientras los competidores ganan terreno. Las tasas de instalación de DuckDuckGo se dispararon hasta un 40% semanal, mientras que Bing de Microsoft alcanzó 1.000 millones de usuarios por primera vez el trimestre pasado. En el último mes, el tráfico de búsquedas de Google cayó ligeramente, mientras que el de ChatGPT aumentó. A pesar de que aún controla el 90% del mercado de búsquedas, la percepción de los usuarios está cambiando hacia alternativas de búsqueda que no son de IA: un estudio del Pew Research Center en marzo mostró que aproximadamente la mitad de los estadounidenses sintió que la IA en la vida diaria los hacía “más preocupados que emocionados”.
La presión también se extiende a la plantilla de Google. La semana pasada, Noam Shazeer, vicepresidente de ingeniería y codirector de Gemini AI, anunció que se incorporaba a OpenAI. El viernes, John Jumper, vicepresidente de DeepMind y fellow de ingeniería, dijo que se marchaba a Anthropic. Las acciones de Alphabet cayeron un 5% el lunes, su peor día en más de un año.