De acuerdo con el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Baghaei, el 30 de mayo, Irán rechazó la retórica de ultimátum de Occidente y confirmó que el Estrecho de Ormuz ha estado operando bajo medidas especiales iraníes desde el 1 de marzo. Baghaei afirmó que Irán toma decisiones en función de los intereses y los derechos de sus ciudadanos, y rechazó el uso occidental de un lenguaje prescriptivo hacia el país. Los buques comerciales ahora deben coordinarse con las autoridades iraníes antes de transitar el estrecho.
Baghaei calificó el bloqueo naval de EE. UU. como ilegal desde el principio, al infringir los acuerdos de alto el fuego y al perturbar la libertad de navegación. Subrayó la responsabilidad de Irán y Omán en la gestión de la vía fluvial y en el mantenimiento de la seguridad marítima para el envío internacional.