Según el economista Takeshi Minami, del Instituto de Investigación del Banco Central de Agricultura y Silvicultura, la inflación de Japón podría acercarse al 3% para fin de año si persisten las tensiones en Oriente Medio. Minami señaló que las interrupciones sostenidas en el Estrecho de Ormuz podrían impulsar subidas del precio del petróleo, elevando los costes de productos derivados del petróleo como los plásticos, la escasez de fertilizantes que empuja al alza los costes de producción de alimentos y los gastos de logística más altos.
Los datos divulgados el 22 de mayo mostraron que los precios al consumidor subyacentes de Japón en abril aumentaron un 1,4% interanual, el incremento más pequeño desde marzo de 2022.