Según Bloomberg, los graduados universitarios estadounidenses de 2026 han expresado en las últimas semanas una fuerte disconformidad con la inteligencia artificial, y los asistentes abuchearon a los ponentes que elogiaron la tecnología en ceremonias de graduación. El presidente de Microsoft, Brad Smith, reconoció el fenómeno y afirmó: «Creo que este es un momento para que la industria dé un paso al frente con seriedad y credibilidad para abordar las preocupaciones públicas».
Smith sostuvo que la implantación de la IA está diseñada para potenciar las capacidades humanas en lugar de reemplazar a las personas. También intentó matizar los pronósticos pesimistas sobre la disrupción del mercado laboral, señalando que la penetración real de la IA en la economía en general podría tardar más de lo que sugieren los defensores más entusiastas.