El 10 de junio, según datos oficiales, el Índice del Dólar estadounidense subió 0,1% hasta 99,96, mientras el mercado digería los datos de inflación del IPC de mayo, que mostraron una inflación interanual de 4,2% en general y de 2,9% en el caso del IPC subyacente, ambos en línea con las expectativas. Los precios de bienes subyacentes cayeron 0,1% mes a mes, aliviando las preocupaciones del mercado sobre una inflación persistente y reduciendo las expectativas de subidas de tasas de la Reserva Federal este año.
El dólar también se vio favorecido por la demanda de refugio ante el aumento de las tensiones en Oriente Medio, con ataques militares de EE. UU. en Irán y precios de energía vinculados al petróleo que se dispararon 23,5% interanual. Mientras tanto, el euro se mantuvo estable antes de la decisión de tasas del BCE de este jueves, mientras que el yen se debilitó hasta situarse por encima de 160 por dólar, ya que los mercados anticipan subidas de tasas del Banco de Japón la próxima semana.