Según ChainCatcher, el gobierno de Australia planea ajustar su sistema de impuesto sobre las ganancias de capital en el próximo presupuesto federal, lo que afectará a las criptomonedas y otros activos digitales. Actualmente, los inversores particulares que mantienen la mayoría de los activos digitales durante más de 12 meses reciben un alivio fiscal del 50% sobre las ganancias de capital. El gobierno está considerando reducir este alivio a entre 25% y 33%, o reemplazar el descuento fijo por indexación por inflación: gravar solo el aumento real por encima de las tasas de inflación. La reforma se aplica a acciones, fondos cotizados y monedas digitales mantenidas fuera de cuentas de jubilación. Se espera que la política entre en vigor el 1 de julio de 2026, sujeto a confirmación en el informe presupuestario.