
Rick Rieder, director global de Renta Fija de BlackRock, dijo el 16 de junio que la rápida reacción del mercado tras el anuncio del presidente Trump sobre las conversaciones de paz con Irán sugiere que aproximadamente entre 8 y 9 billones de dólares están saliendo de los fondos del mercado monetario para reconfigurarse hacia categorías de activos más activas. Rieder también señaló que el IPO de SpaceX de la semana pasada obligó a los inversionistas a redistribuir sus carteras, creando impulso en el mercado.
Estimación de Rieder sobre el tamaño y el flujo de los fondos del mercado monetario
Rieder estima que, en la actualidad, el tamaño de los fondos almacenados en fondos del mercado monetario está aproximadamente entre 8 y 9 billones de dólares. Dijo que las conversaciones de paz con Irán impulsaron la confianza del mercado, acelerando el flujo de esos fondos hacia el mercado de acciones.
La valoración cualitativa de Rieder es una “reconfiguración de activos estructural”, en lugar de un impulso de corto plazo, y considera que cuando el capital global se mueve de forma simultánea desde fondos del mercado monetario, bonos de corto plazo y otros activos defensivos hacia activos de riesgo como acciones y valores de crecimiento, el fuerte rally del mercado estadounidense ya se ha vuelto favorable bajo las condiciones.
Análisis de Rieder sobre la postura de la Fed y sus razones
Rieder afirmó que la Fed debería evitar subidas de tasas. Para ello, citó las siguientes tres razones:
· Industrias con inflación persistente como salud, seguros y educación no son sensibles al costo de los préstamos; subir las tasas no puede frenar eficazmente los precios en estos sectores
· Industrias sensibles a las tasas como vivienda y automóviles no enfrentan actualmente una presión de precios significativa, por lo que la urgencia de subir las tasas es baja
· Otros bancos centrales, incluida el BCE, podrían no necesitar endurecer la política tanto como se había previsto anteriormente
Rieder considera que el acuerdo con Irán podría aliviar la presión sobre el aumento de los costos de energía, brindando espacio para que los principales bancos centrales del mundo mantengan estables las tasas de interés.
Doble catalizador: el IPO de SpaceX y la confirmación del acuerdo entre EE. UU. e Irán
Rieder destacó en particular el IPO de SpaceX como el punto de inicio del impulso del mercado: SpaceX realizó una oferta pública inicial por primera vez con una valoración superior a 10 mil millones de dólares, lo que obligó a los inversionistas a redistribuir fondos dentro de sus carteras para dar cabida a nuevas posiciones, generando presión de reajuste estructural. El acuerdo de conversaciones con Irán también eliminó la prima por riesgo geopolítico.
Rieder dijo que ambos catalizadores operaron de manera sincrónica, reforzando la tendencia de que el dinero se desplace desde activos defensivos hacia activos de riesgo.
Preguntas frecuentes
¿Los 8 a 9 billones de dólares que menciona Rieder son del mercado monetario global o de Estados Unidos?
Según el artículo, la estimación de Rieder describe el “tamaño de los fondos almacenados en fondos del mercado monetario” como aproximadamente entre 8 y 9 billones de dólares; el artículo no especifica claramente si se trata de una cifra del mercado global o de Estados Unidos, ni proporciona la institución fuente de los datos. Ese número es una estimación personal de Rieder.
¿Por qué Rieder cree que la inflación en salud y seguros no es sensible a las subidas de tasas?
Según lo que dijo Rieder, salud, seguros y educación pertenecen a sectores con inflación persistente pero que no son sensibles al costo de los préstamos. En otras palabras, los precios en estas industrias están impulsados por factores estructurales de oferta y demanda o por factores regulatorios, más que por el costo crediticio; por ello, el aumento de las tasas tiene un efecto limitado para contener la inflación en estos sectores.
¿Cómo afecta el IPO de SpaceX la asignación de fondos del mercado monetario?
La lógica de Rieder es la siguiente: un gran IPO (como el de SpaceX) atrae a inversionistas institucionales para suscribirse, lo que los obliga a dejar espacio en sus carteras para acomodar nuevas acciones. Ese movimiento de “vender para comprar” es, por sí mismo, una señal de flujo de fondos estructural, y anticipa que la cartera total se está desplazando de lo defensivo hacia lo orientado al crecimiento.