Según las Guardias Revolucionarias de Irán, el 28-29 de mayo, las fuerzas iraníes lanzaron importantes ataques con misiles y drones contra una base de EE. UU. en Kuwait en respuesta al ataque al puerto de Abasa, lo que marca un nuevo procedimiento operativo militar. El ejército estadounidense confirmó haber interceptado cinco drones iraníes.
El ejército iraní también efectuó disparos de advertencia contra cuatro embarcaciones cerca del Estrecho de Ormuz, advirtiendo que responderá “de forma decisiva” ante cualquier alteración. Mientras tanto, las negociaciones sobre un memorando de entendimiento entre EE. UU. e Irán siguen estancadas: Teherán insiste en que los activos congelados deben liberarse incondicionalmente y rechaza cualquier acuerdo que no esté alineado con los intereses nacionales.