Según el ejército israelí, en la noche del 25 al 26 de mayo, las fuerzas israelíes atacaron a más de 100 objetivos de Hezbolá en todo el valle de Bekaa, en Líbano, y en las regiones del sur. Los ataques apuntaron a almacenes de armas, centros de mando, puestos de observación y otra infraestructura. En el valle de Bekaa, el ejército israelí destruyó varias instalaciones militares, incluidos depósitos de armas. En el Líbano meridional, se alcanzaron más de 90 almacenes de armas de Hezbolá, centros de mando y puestos de observación. El ejército afirmó que Hezbolá utilizó estas instalaciones para planificar ataques contra las fuerzas israelíes y civiles.
El 26 de mayo, Hezbolá lanzó múltiples ataques con drones en el norte de Israel, cerca de la frontera con Líbano. El ejército israelí informó de que no hubo víctimas por los ataques.