Según Bennett, líder de la oposición y exprimer ministro de Israel, el 23 de junio reconoció públicamente que su gobierno introdujo de manera secreta decenas de miles de receptores satelitales Starlink de SpaceX en Irán entre 2021 y 2022 para apoyar a manifestantes antigubernamentales que intentaban derrocar al régimen iraní. Es la primera vez que un funcionario israelí confirma públicamente una operación de este tipo, después de que Irán acusara repetidamente a Israel y Estados Unidos de importar de forma encubierta equipos satelitales para socavar la seguridad nacional.
La revelación también sacó a la luz operaciones más amplias de la inteligencia israelí: el Mossad ha realizado durante mucho tiempo intrusiones cibernéticas en los sistemas de vigilancia y cámaras de tráfico de Irán, combinadas con tecnología de inteligencia artificial e imágenes satelitales; en abril de 2026, el Mossad colocó explosivos en miles de dispositivos, causando bajas entre comandantes de nivel medio en el incidente de los buscapersonas de Hezbolá; ese mismo mes, fallos masivos en equipos de comunicaciones interrumpieron las operaciones iraníes, desencadenando medidas de aislamiento de la red internacional.