SpaceX anunció planes para desplegar 1 gigavatio de capacidad de computación basada en el espacio anualmente para finales de 2027, una capacidad equivalente a una gran central nuclear, para respaldar las operaciones de centros de datos espaciales para el procesamiento de IA. La iniciativa requiere una infraestructura terrestre sustancial más allá de la red existente de Starlink, en particular estaciones base especializadas para recibir señales desde el espacio y distribuir los datos procesados mediante redes de fibra óptica.
Nokia está posicionada como un proveedor crítico en esta cadena de suministro, al ser el único gran proveedor de estaciones base que ha integrado profundamente el ecosistema CUDA de Nvidia en el diseño de su infraestructura. Esta integración convierte a Nokia en un nodo insustituible en el pipeline de transmisión de datos de espacio a tierra, en contraste con competidores como Ericsson y Huawei, que dependen de diferentes arquitecturas de chips.