Según BlockBeats, Trump firmó un acuerdo temporal de paz con Irán el 21 de junio, citando como motivo clave su preocupación por el posible colapso económico global, debilitando así la capacidad de negociación de EE. UU. Al revelar su reticencia a reanudar acciones militares debido a riesgos económicos, Trump ha reducido la presión sobre Irán para que alcance un acuerdo rápido.
Una encuesta de la Universidad de Maryland muestra que el 56% de los estadounidenses cree que el conflicto iraní ha causado más daño que beneficio para los intereses de EE. UU. El memorando de entendimiento incluye 14 disposiciones que favorecen a Irán en las negociaciones nucleares y permite que el periodo de negociación original de 60 días se extienda indefinidamente. El exfuncionario del Tesoro de EE. UU. Miad Maleki declaró: "Irán no abandonará su programa nuclear por un alivio de sanciones que ya ha obtenido. EE. UU. puede escalar militarmente, pero ha descartado su capacidad de presión económica precisamente cuando más la necesita."